Una compilación para www.jovenesabogadoscba.com.ar.

miércoles, 15 de febrero de 2012

¿Venganza de la derecha?

A los 56 años, Baltasar Garzón es quizás el magistrado más famoso en el mundo por su infatigable esfuerzo a favor de los derechos humanos como también la lucha contra la corrupción, las dictaduras de Argentina, y Chile, el narcotráfico, el terrorismo de ETA y el “terrorismo de Estado” contra ETA. “¡Vergüenza!”, “¡Vergüenza!”, gritaban centenares de manifestantes frente al portal del Supremo y en la Puerta del Sol.

El juez es de Jaen, donde nació en 1955 y alcanzó gran notoriedad como magistrado del juzgado número cinco de la Audiencia Nacional. Un ejemplo de independencia de Garzón, que no le ha perdonado tampoco la “izquierda”, fue que investigó el terrorismo de ETA pero también la “guerra sucia” de los “escuadrones de la muerte”,donde consiguió que se procesara después de su indagatoria a altos cargos del gobierno de Felipe González.

Garzón logró la detención en Londres de Augusto Pinochet y, en una decisión histórica a favor de la “justicia universal”, que un tribunal español condenara al ex oficial de la armada argentina Adolfo Scilingo primero a 640 años de cárcel y después al doble. Para gran cantidad de españoles, la inhabilitación de Garzón, que prácticamente lo aparta de su brillante carrera judicial, es una venganza de la derechapor las actividades del juez, especialmente en el caso Gürtel, donde los imputados son personalidades y cargos electos del Partido Popular.

También por haber tenido el coraje de declararse competente para tratar los crímenes del franquismo, denunciada por los familiares de 114.000 desaparecidos, un caso único en Europa.

Nadie se había atrevido antes a imputar al dictador fascista Francisco Franco y a 37 de sus altos cargos militares y civiles.

Garzón dijo durante el juicio el mes pasado que había ordenado intervenir las conversaciones al considerar que podría existir connivencia entre los abogados y sus clientes para esquivar del alcance de la justicia española “millones de euros” ocultados en el extranjero.

Como han anunciado numerosas personalidades españolas e internacionales, la campaña contra Garzón ha contado con una escandalosa complicidad de la derecha. Por ejemplo, el Alto Tribunal ha aceptado que actúen como “acusación particular” dos organizaciones fantasmas de ultraderecha. Además, como la fiscalía ha pedido la absolución, se esperaba que de acuerdo a antecedentes anteriores el tribunal declarara que no podía actuar la “acusación particular” si a la defensa se sumaba un pedido de absolución de la fiscalía.

Por eso, el portavoz de la plataforma Solidarios con Garzón, Jordi Gordon, calificó de “vergüenza” la sentencia y opinó que “detrás de esta decisión judicial se esconden intenciones e intereses oscuros”.

Luis Navajas, fiscal del Tribunal Supremo, expuso su sospecha de que las acciones judiciales contra Garzón se deban más a su mediática personalidad que a sus acciones en la magistratura.

Fuente: http://www.clarin.com/mundo/Venganza-derecha_0_643735706.html

 

 

 

 

Repudio desde Argentina por la sentencia judicial

La sentencia contra Baltasar Garzón “cayó como una bomba allá, acá y en todo el mundo, por la importancia de lo hecho por el juez”, fueron las primeras palabras que ayer le dijo aClarín Darío Rivas. Este hijo de uno de los fusilados de Franco, el hombre de 91 años que peleó en la justicia para que su padre fuera buscado, encontrado y enterrado, se unió a las críticas que desde diversos sectores de la Argentina hicieron a la condena del Tribunal Supremo español contra el magistrado que abrió un camino para que cientos de represores sean juzgados.

“La persecución judicial y ahora la condena a Garzón es una muestra de que en España actualmente siguen vigentes las leyes, el sistema, que dejó Franco . Porque las leyes las puso él y ningún gobierno las desarticuló. La prueba es que, cuando Garzón comienza a investigar a la derecha por los sobornos y después a los crímenes del franquismo, se desata una persecución. Es un método que ahora también se aplica al juez que lleva la causa del yerno del rey, a quien también investigarán”.

El ministro de la Corte Suprema de Justicia Raúl Eugenio Zaffaroni fue otro que desde Argentina apuntó al sistema español. En declaraciones a la agencia Télam, aseguró que la condena contra Garzón “es la expresión de un corporativismo judicial autoritario” y lo calificó como “la aberración propia de un Poder Judicial de herencia napoleónica y un peligro como modelo para todos los jueces del mundo”. El Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, también repudió la condena en una carta de la Comisión Provincial por la Memoria.

Fuente: http://www.clarin.com/mundo/Repudio-Argentina-sentencia-judicial_0_643735642.html

 

 

 

 

Garzón fue condenado a once años de inhabilitación

En un fallo que causó la indignación de buena parte de la sociedad española y de millones de defensores de los derechos humanos alrededor del mundo, la Audiencia Nacional española lo echó de la judicatura por investigar a políticos influyentes.

 

Sus verdugos lo fusilaron. El Tribunal Supremo de Madrid dictaminó ayer el fin de la carrera del ex juez español Baltasar Garzón, reconocido por la detención del dictador chileno Augusto Pinochet en 1998. El ex magistrado de la Audiencia Nacional fue condenado a 11 años de inhabilitación por la Sala de lo Penal, que lo halló culpable de intervenir las comunicaciones en prisión de los cabecillas de la causa Gürtel, que salpicó al Partido Popular (PP) del presidente Mariano Rajoy en 2009. “Me encuentro ante un pelotón de fusilamiento”, había dicho Garzón a su entorno en la primera jornada del juicio por las escuchas. “Es la muerte profesional”, siguió en la línea su abogado en esta causa. “Decirle a un juez que no puede ser juez es tanto como una muerte”, comparó Francisco Baena Bocanegra. Pese al golpe que le asestó la Justicia, Garzón dijo que recurrirá a tribunales internacionales para apelar la medida en caso de que sea necesario. “Acudiré a las vías legales que correspondan para combatir esta sentencia y ejerceré todas las acciones que sean pertinentes para tratar de paliar el perjuicio irreparable que los autores de esta sentencia han cometido”, afirmó en un comunicado.

Baena Bocanegra ratificó que su cliente podría apelar la medida ante el Tribunal Constitucional español. “Pero en el improbable caso de que no estimaran nuestras pretensiones, acudiremos, si así lo decide el señor Garzón, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos”, dijo. El fallo fue aprobado por unanimidad y le fue comunicado personalmente al aún titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, quien se desplazó esta mañana a la sede del TS.

La querella presentada por el abogado Ignacio Peláez, quien representa al empresario vinculado a la causa de corrupción, José Luis Ulibarri, pedía entre 10 y 17 años de inhabilitación para Garzón por haber vulnerado su derecho de defensa, al haber intervenido sus comunicaciones en prisión. Se trata de la primera causa por la que el juez de la Audiencia Nacional se sentó en el banquillo de los acusados por cometer un supuesto delito de prevaricato y otro de uso de artificios de escucha y grabación con violación de las garantías constitucionales.

Los hechos por los que fue condenado se remontan a 2009, cuando en el marco del caso Gürtel ordenó intervenir las conversaciones en prisión entre los presuntos dirigentes principales de la trama de corrupción y sus abogados. Durante el juicio, celebrado desde el 17 al 19 de enero, el juez declaró su inocencia, y aseguró que en todo momento garantizó el derecho de defensa de los investigados y dijo asumir todas y cada una de las decisiones que fueron tomadas en cumplimiento de la más estricta legalidad. Los fiscales Pilar Fernández Valcarce y Antolín Herrero no presentaron acusación y solicitaron la absolución del magistrado, al defender que la intervención pretendía evitar que los miembros de la red corrupta blanquearan capitales. Asimismo, alegaron que en casos ajenos al terrorismo, como el de la joven Marta del Castillo o el del ex abogado y narcotraficante ya fallecido Pablo Vioque, también se ordenó la pinchadura de las entrevistas entre presos y abogados.

Garzón, suspendido cautelarmente en sus funciones desde mayo de 2010, tiene abierta también otra acusación por prevaricato –dictar sentencia injusta a sabiendas– en su contra, por supuesto cobro del Banco de Santander y otras entidades por organizar unos cursos en la Universidad de Nueva York. Las reacciones ante el fin de la carrera del juez que investigó los crímenes del franquismo provinieron de todo el arco político español. “Es un día triste para la Justicia española y para los demócratas. Será difícil explicarles a nuestro hijos que los buenos fueron condenados y los malos no se han sentado en el banquillo”, declaró el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara. Menos generosos en sus dichos, los socialistas se mostraron consternados. “No nos gusta, aunque no hemos tenido ocasión de ver con detenimiento la sentencia, ver que un juez español con este perfil sea condenado por un delito tan grave y que, curiosamente, además, sea el primer condenado en una trama gravísima de corrupción y es el juez instructor la primera persona que resulta condenada”, dijo el portavoz del PSOE en la Comisión de Justicia del Congreso Julio Villarubia. Del otro lado, el conservadurismo celebró el dictamen contra el juez. “Se trata del cumplimiento del Estado de derecho”, dijo el ministro de Justicia del PP, Alberto Ruiz Gallardón.

En la plaza madrileña de la Puerta del Sol, unos quinientos manifestantes expresaron su disgusto contra el TS español. “Garzón, amigo, el pueblo está contigo” y “España al revés, corruptos y fascistas hacen juzgar al juez”, eran algunas de las pancartas que exhibieron en el epicentro de los indignados. Por la noche, se difundió una conmovedora carta de María Garzón, la hija del ex juez. “Ustedes hoy brindarán con champagne, pero nosotros estaremos juntos cada noche, porque sabemos que mi padre es inocente y nuestra conciencia está tranquila. Jamás nos harán bajar la cabeza, que nunca derramaremos una sola lágrima por su culpa. No les daremos ese gusto”, escribió.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-187292-2012-02-10.html

 

 

 

 

Una afrenta universal

 

El condenado es español, andaluz para más señas. Se le nota al hablar, en el modo de resolver ciertas consonantes o cuando nombra a la “libertáz” o a la “dignidáz”. Le gusta el fútbol (arquero fue en su juventud y a veces reincide) y también los toros. Es un referente de la Justicia universal, un faro de conciencia en muchos países, por ejemplo en estas pampas.

¿Hubiera llegado la reivindicación de los derechos humanos en Argentina al punto que llegó sin la irrupción hidalga de Baltasar Garzón? Este cronista supone que no, asumiendo que cualquier ejercicio contrafáctico es incorroborable. Lo que es indiscutible es que Garzón forma parte de la historia de la búsqueda de justicia frente del terrorismo de Estado, que merece un capítulo o algo más. Que es un modelo para las más nobles militancias de nuestra historia. En lo jurídico, un hacedor de jurisprudencia notable que recogieron jueces de estos lares.

- - -

La década del ’90 no sólo fue oscura por la entrega del patrimonio nacional y el desmantelamiento del Estado benefactor. También redondeó un retroceso fenomenal en la odisea en pos de memoria, verdad y justicia. La aparición del magistrado que reabrió las causas cerradas acá por estulticia, obediencia debida e indultos, dinamizó los movimientos de derechos humanos. Les dio de nuevo voz a las víctimas, las acostumbró a un peregrinar por tribunales de varios parajes del globo. Fue el pionero, el más decidido. Cada quien resolverá si fue el mejor, está entre ellos.

Sucesivos gobiernos argentinos le dieron la espalda con argumentos banales y cobardes. El menemismo, por razones evidentes. Lo copió la Alianza, aunque se suponía que venía para purificar y para luchar contra la corrupción. El señor Juez pidió extradiciones, le fueron negadas. La Argentina ya no era sólo custodio de la impunidad de los genocidas: devino el aguantadero del que éstos no podían salir si no querían ser llevados al banquillo.

El dictador Augusto Pinochet fue menos prevenido.

- - -

No bien supo que Pinochet “paraba” en suelo británico, Garzón se mandó a su despacho y comenzó a escribir un pedido de extradición. Corría contrarreloj, debía actuar con sigilo. Comidió a uno solo de los empleados de su juzgado, comenzó febrilmente a dictarle el exhorto en cuestión. Le cabía ser veloz y riguroso, no buscaba repercusión fácil sino la aprehensión del criminal. En un momento, ya de madrugada su colaborador, impresionado, le preguntó: “Señor ¿ese hombre que estamos requiriendo es el que yo estoy pensando?”. El cronista le escuchó esta anécdota al mismísimo Juez que la contó riendo, porque tiene su sentido del humor y ama lo que hace o hacía.

El Parlamento británico admitió la extradición. La sesión de los Lores se vio por la tevé argentina, el cronista la miró, se emocionó, pensó el fallo en clave local: en las víctimas, en los compañeros que ya no están, en las Madres y las Abuelas. Esa tarde, en la reunión de edición de este diario, se brindó con champagne. Créame, lector, que no lo hacemos ni todas las semanas, ni todos los meses ni todos los años.

Un juez español con cojones y saber que persigue (en buena ley) a un dictador chileno, la autoridad política de otro país interviniendo, la repercusión en la Argentina... el ejemplo es para este escriba una buena viñeta de lo que es la Justicia universal.

- - -

En 2003, con (muy) otro gobierno en la Argentina, Garzón volvió a la carga. La reacción del presidente Néstor Kirchner no fue un nacionalismo de opereta ni un cajoneo aduciendo cuestiones de competencia judicial. Fue acelerar lo que ya tenía en miras: la revocación de las leyes de la impunidad, la restauración de la Justicia.

Las víctimas sobrevivientes pudieron replicar sus testimonios en los tribunales cabalmente competentes, donde debía ser.

Habían pasado menos de dos años desde la caída de Fernando de la Rúa. El cambio nada tuvo que ver con el viento de cola o el precio de las commodities. Fue política pura: otra posición ideológica, otro compromiso con las instituciones y las leyes.

Cada cual evaluará cuánto incidió el obrar de Garzón, nadie puede negar que mucho.

- - -

Se metió con criminales de toda laya: los terroristas de Estado sudamericanos, la ETA, los parapoliciales GAL de su país. Cuando quiso explorar los crímenes del franquismo traspuso una raya, no se lo perdonaron. Lo asediaron con causas amañadas ante tribunales parciales, que lo odian. Ayer recayó la condena en una de ellas.

La escena de un Tribunal desdoroso, muy inferior a la persona que condena, es un clásico de la historia universal. La nómina de los acusados es interminable, mencionemos un puñado: Sócrates, Galileo Galilei, Nelson Mandela. No son casos idénticos pero hay un patrón común. La pena impuesta a Garzón es tremenda, una afrenta universal: le troncharon la carrera como magistrado, nada menos.

Cuando Fidel Castro era un joven revolucionario, alzado en armas contra la dictadura de Fulgencio Batista, fue apresado y llevado ante un tribunal. Su alegato célebre terminaba con frases indelebles: “Me apiado de vuestras honras y compadezco la mancha sin precedentes que recaerá sobre el Poder Judicial. (...) Condenadme, no importa, la historia me absolverá”.

A Garzón la historia ya lo absolvió, refutando a los jueces que lo sancionaron, dignos émulos de la Santa Inquisición. Ese hombre digno es un ejemplo, una referencia luminosa mucho más allá de España. Un ciudadano del mundo, que suma a otros méritos ser un importante protagonista de la mejor historia argentina.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/187292-57735-2012-02-10.html

 

 

 

El magistrado que procesó a Pinochet y a Bin Laden

LA JUSTICIA ESPAÑOLA CORTÓ LA CARRERA JUDICIAL DE BALTASAR GARZÓN, EL MAGISTRADO DE ESPAÑA MÁS CONOCIDO EN EL MUNDO.

La Justicia española cortó la carrera judicial de Baltasar Garzón, el magistrado de España más conocido en el mundo.

Azote de terroristas y dictadores, sus decisiones, siempre rodeadas de polémica, lo llevaron finalmente al banquillo de los acusados, aquel en el que quiso sentar a personajes tan particulares como Augusto Pinochet o Bin Laden.

Segundo de cinco hermanos, hijo de un empleado de estación de servicio y descendiente de una familia de agricultores, Baltasar Garzón nació en la localidad de Torres, en la provincia de Jaén (sur de España), el 26 de octubre de 1955.

Estudió Derecho y se licenció en la Universidad de Sevilla en 1979.

Dos años después ingresó en la carrera judicial con el número 11 de su promoción y en 1988 dio el salto definitivo a la Audiencia Nacional española.

Pronto comenzó a dejar huella, convirtiéndose en el primer juez español que se desplazaba a Francia para interrogar a los miembros de la banda terrorista ETA detenidos allí.

En 1993, Garzón entró en política, pero su etapa como miembro del Ejecutivo socialista español duró apenas 10 meses, ya que presentó su dimisión como secretario de Estado del Plan Nacional sobre Drogas en mayo de 1994 y volvió a la Audiencia Nacional.

Cobró fama internacional por dictar en 1998 un auto de procesamiento contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet, que permaneció detenido cinco meses en Gran Bretaña.

La noticia dio la vuelta al mundo, esperanza a las víctimas de las dictaduras y convirtió a Garzón en un símbolo, hasta el punto de que en 2002 se promovió su candidatura al Premio Nobel de la Paz.

Su firme defensa del principio de la Justicia universal le llevó de la misma manera a procesar al ex militar argentino Adolfo Scilingo, quien fue condenado en España a una pena de cárcel de más de mil años por delitos de lesa humanidad.

Su fama volvió a traspasar fronteras en 2001, al ordenar el ingreso en prisión de varios miembros de la organización terrorista Al Qaeda y procesar a Osama Bin Laden por haber utilizado España como base para la preparación de atentados como el 11-S.

En 2010, fue suspendido de forma cautelar por las dos causas que tenía abiertas en el Tribunal Supremo: los cobros recibidos del Banco de Santander durante su estancia en Nueva York, por lo que todavía no fue juzgado, y por declararse competente para investigar crímenes del franquismo, caso que está visto para sentencia.

 

Fuente: http://www.lavoz.com.ar/noticias/mundo/magistrado-que-proceso-pinochet-bin-laden

 

 

 

 

Un historiador kirchnerista presidirá la Magistratura

La oposición perdió, pero recuperó fuerzas después de un año de fisuras.

 

Una vez más, el kirchnerismo se impuso ayer en la votación para elegir a las autoridades del Consejo de la Magistratura: el presidente será el historiador peronista Manuel Urriza y su vice, el juez Mario Fera.

 

El resultado de la elección fue siete a cinco. Urriza y Fera ganaron con sus votos, los de los cuatro legisladores oficialistas del Consejo y el del representante del Poder Ejecutivo en este organismo, encargado de seleccionar y controlar a los jueces.

Urriza es abogado e historiador y fue ministro de gobierno bonaerense de Oscar Bidegain, en los 70. Es profesor de la Universidad de La Plata y escribió varios libros; el último, Juan Perón: Cómo conocí a Evita y me enamoré de ella . Fera es juez de la Cámara del Trabajo y el presidente saliente del Consejo.

Aunque perdió, la oposición interpretó esta derrota como un triunfo: logró volver a unirse después de un 2011 de serias desavenencias.

Había terminado el año desarmada. Dos consejeros que contaba como propios (el abogado Alejandro Fargosi y el juez Alejandro Sánchez Freytes) votaron con el kirchnerismo, en la última sesión de 2011, para aprobar el concurso más sensible y sospechado de los últimos tiempos: el que cubrirá las vacantes de la justicia federal porteña, donde se investigan las principales causas de corrupción. "Volvimos a la normalidad", dijo a LA NACION el juez Ricardo Recondo, que se refirió a aquel concurso -que él había considerado una grave derrota- como "un malentendido". Recondo fue el candidato a presidente que ayer votó la oposición.

"Se demostró que seguimos teniendo un poder de control, necesario en toda democracia. Ahora podemos garantizar a los jueces que no van a ser perseguidos por el contenido de sus sentencias", afirmó. Es que, de mantenerse la oposición como bloque, el kirchnerismo deberá acordar con ella para elegir jueces o abrir juicios políticos, decisiones que requieren una mayoría de dos tercios.

"Recuperamos votos, volvimos a ser seis", dijo el radical Mario Cimadevilla. A los cinco de ayer sumaba el de Oscar Aguad (UCR), que no estuvo en la reunión porque se recupera de una operación de rodilla en Córdoba. "La estabilidad de los jueces ya no depende de la voluntad del Gobierno", insistió. Como Recondo, buscaba dar un mensaje de unidad para fidelizar a propios y marcar el terreno frente a ajenos.

REACCIÓN

"¿De qué están hablando? ¿Qué juez fue perseguido por el contenido de sus sentencias?", dijo a LA NACION el kirchnerista Carlos Moreno. Acababa de terminar el plenario y conversaba con su par Marcelo Fuentes en un pasillo contiguo a la sala de reuniones. Los dos decían descreer de la reconstrucción de la oposición. "La experiencia está registrada -dijo Fuentes-. Ellos dicen que forman un bloque, pero despedazaron a Fargosi por una votación. Nos preocupa que quieran convertir este cuerpo en un órgano de confrontación política para resolver derrotas externas."

Hacía meses que el kirchnerismo sabía que tenía los votos para ungir a Urriza. También, que iba a designar a la diputada Stella Maris Córdoba presidenta de la Comisión de Selección y al diputado Moreno al frente de Disciplina y Acusación, las dos más importantes del Consejo.

La oposición, en cambio, mantuvo conversaciones hasta la mañana de la votación. De esos diálogos participó también Pro, que no tiene representación formal en el Consejo, pero cuenta como suyo al abogado Fargosi. Federico Pinedo, jefe del bloque de diputados del macrismo, fue uno de los protagonistas de los diálogos de última hora.

Ayer, el Consejo dejó pendiente decidir cómo se conformará la Comisión de Reglamentación y quién presidirá esta comisión y la de Administración. Este último cargo los kirchneristas pensaban ofrecérselo a Sánchez Freytes, pero su voto por Recondo hizo que lo reconsideraran.

Al oficialismo le molestó que Urriza no fuera elegido por unanimidad. Lo dejó claro Fuentes, que acusó a los opositores de desconocer la trayectoria del candidato, pretender "politizar el Consejo", atender "edificaciones mediáticas" y desoír el 54% de las elecciones de octubre.

 

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1447610-un-historiador-kirchnerista-presidira-la-magistratura

Manuel Urriza presidirá el Consejo de la Magistratura

El abogado e historiador Manuel Urriza ejercerá como titular del Consejo de la Magistratura de la Nación. Por su parte, Mario Fera fue nombrado vicepresidente. Éste, el juez de Cámara del fuero Laboral que dejó la presidencia, fue elegido el año pasado por siete votos sobre trece.

Los consejeros proclamaron a Urriza con el visto bueno de los representantes legislativos del oficialismo, los senadores Marcelo Fuentes y Ada Itúrrez de Capellini, y los diputados Carlos Moreno y Stella Maris Córdoba, además del representante del Poder Ejecutivo (por medio de la Secretaría de Justicia), Hernán Ordiales.

Otro de los puestos claves que se decidieron es la presidencia de la Comisión de Acusación y Disciplina, la que será presidida por el diputado oficialista Carlos Moreno.

 

Fuente: http://www.comercioyjusticia.com.ar/2012/02/10/manuel-urriza-presidira-el-consejo-de-la-magistratura/